lunes, 27 de diciembre de 2010

Clitemnestra


PoR LeO BauTisTa


Era el vacio de las 7:53 pm, el de las horas en que el café se enfría y el cigarrillo ansioso espera, ella nunca imagino que ese día asesinaría al amor de su vida. Camino con precaución sin hacer el menor ruido, tenía un cuchillo de cocina, de los grandes con los cuales se filetea carne y que tienen unos pequeños orificios en la punta. Ella sabía que el aire penetraría más fácil en el flujo sanguíneo y así podría provocar también un paro cardiaco. Ansiaba poder ver su sangre derramada escurriendo por la habitación y poder sentir al fin que todo había sido saldado, que cada promesa rota se había cumplido y que el tiempo podría esperar sin duda un nuevo amor.


Egisto, pensó en Egisto.


Ahora está de pie ante la cama, las sedas blancas sedientas de sangre la incitan a dar el golpe certero y final en la yugular. Pero no puede. Lo odia demasiado porque su amor no cabe más en su pecho, se agita voluptuoso, impidiendo incluso respirar. No puede hacerlo. Se paraliza. Era mejor tejer una espera como aquella Penélope de Ítaca, Era mejor odiarlo por su hija muerta. Era mejor porque en todas esas verdades, donde se encontraba sola con sus recuerdos, no tenia de frente el aliento suave y dulce de su amado, con el cual había soñado la gloria eterna y por él cual había dado a luz a tres hijos. Esta llorando. Sabe que es el final.


Nunca imagino en ese sosegado impulso, que sería la última vez en que lo vería, que sería la última caricia un espasmo de muerte; la última mirada seria un aullido de auxilio. Nunca pensó en el juicio y en la persecución, menos pudo prever su propia muerte.


Al final, ella también murió de amor, también en soledad.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Mapoide

PoR LeO BauTisTa

…Dice la filosofía del elefante,
Si no puede ser no puede ser…
José Saramago, “El viaje del elefante”

Estaba caminando, sé que estaba caminando. No, espera, corría. ¡Estaba corriendo! No. No, estábamos sentados en un parque. Yo la verdad es que solamente hablaba por teléfono, era una simple voz al otro lado. No. Estaba sentado. Estaba parado frente a una funeraria. Bueno es que tal vez estaba recargado en un curioso y pequeño automóvil eléctrico, de estos muy modernos ecológicos que parecen de juguete por los materiales, tan ligeros, con los cuales han sido construidos. Sí, era una funeraria. Llevábamos ya varios días caminando sin sentido, sin sabernos. Yo unas cuantas horas atrás había soñado con las botellas de vino y la casa nueva, con el hermoso Galleta sentado a los pies de la mesa. Pero estaba demasiado consternado y bloqueado como para poder decir que era real. Siempre he dicho que amo las fantasías. Creo que toda mi vida ha sido una hermosa fantasía. Lo cual significa que no sé que es real, que no sé si esto es real, si estas palabras son palabras. Quiero pensar que esto se llama locura. Suena coherente decir que se ha perdido el principio de realidad, el principio ordenador de pensamiento, que sumado a la hipersensibilidad sobre informada característica del siglo XXI, forman una compleja esquizofrenia que no es la misma de antiguos tiempos como el XIX; sino que provee de un dinamismo capitalista en la búsqueda de lo mejor, la constante comparación mercantil: no es que sea uno romántico, sino que es uno capitalista, en busca del valor más apropiado, más exclusivo y por arriba de toda expectativa, el tesoro… Nos angustia el presente en la medida que somos Islas. Islas del tesoro perdido.

Suena tan Deleuze este discurso, podría decir que mi diagnostico va más allá de un Antiedipo (Orestiano) de complejos suicidas homosexuales, podría decir que soy esquizofrénico y tal vez mi sociopatía favorita sea la de jugar a los carros chocones en pleno periférico.

Debo confesar que estoy caminando sin rumbo, perdí el norte, el sur, el este, el oeste, el centro, el arriba, el abajo: soy un kinestecico desmembrado. También podría ser un Fenicio en altamar perdido ante la inmensidad de la bóveda celeste, cuestionando la insignificancia, esperando reconstruir el sentido de la vida en algún puerto del cual poder tomar los mejores tesoros a cambio de los propios; y así volver a casa si el mar lo dispone, si las estrellas se ven para ser guiado. Dejar lo mejor de mí, tomar lo mejor del otro, o por lo menos convencer al otro de que eso es lo mejor sólo por que le es desconocido y que a su vez yo reciba el engaño de su mejor, sólo por que yo desconozco. Intercambios justos. ¿Qué es lo mejor? Dejar lo que se es y tomar lo que se es. Ser. Que complicado es el sentido romántico. Sería más fácil ponernos precio. Valgo yo por un amor y vales tú por un tiempo. O viceversa.

Era una funeraria muy cómoda, lastima que no estaba yo en un ataúd. Eran unos mapas muy divertidos, eran engaños muy únicos. “Hoy saldré de viaje, no sé a dónde voy, no sé con quien voy, pero estoy seguro de que hoy saldré de viaje”, llevo ya un mapoide que compre en un establo antiguo, entre un mar perdido y la gran ciudad. Me reciclo con el tiempo. Y sigo la fantasía que este mundo, en este día, llama voz.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Partida en juego

PoR LeO BauTisTa
Siempre en algùn cruce del tiempo
es posible reiniciar. Resetear la historia.
Somos el "Ctrl Z" del siglo.
Como viajero, cargar con lo indispensable debe ser considerado antes de migrar por causa de la guerra. Esa noche empaque agua, latas, un par de playeras, calzoncillos. Mi muda vigente, la cámara y toda fuerza que quedaba después de ver mi ciudad derruida.
En ese momento no tenía nada que perder, mi madre había muerto en la última ola de infecciones por las condiciones infrahumanas de los hospitales. Antes mi padre y mi hermano eran ya sangre para la tierra. Nadie nunca entenderá lo que significa ver tu propia sangre derramada en el asfalo a mitad de la calle, cualquiera.
Por lo demas siempre fui un viajero, siempre incansable en la búsqueda, voraz en las rutas, dentro de todo ecuánime: al menos podía llorar sin detener el paso, andar al mismo ritmo que los otros. De una soledad impecable, pulcra, siempre recatada, el carácter nato de los que huyen, de los que exploran, de quienes se van yendo.
Cargue la cámara, agua, sueños, muertos frescos, fantasmas, rostros, añoranzas... y partí. Nunca pensé esa partida sería ganada tan dolorosamente: sería el inicio. Caballo mata a Alfil, Reyna pone en jaque a Rey. Esa partida fue el inicio.

sábado, 7 de noviembre de 2009

La no crónica del trafago…


Por LeO BauTisTa
Foto: imagen de archivo


Entre la arritmia del corazón confundido, la cumbia que al tempo de percusiones esquiva los pies… Conversando con el humo del cigarro, que suave viaja entre miradas sorprendidas, tras la nostalgia del café derramado en sus 100 grados de ebullición – de vuelta a esta altura extranjera de los 99 grados de hervor, llego al monstruo chilango-, descubro en la lectura del “I Ching” cómo los ritmos de la vida se fusionan cual llantas de bicicleta entrelazadas por el azar.
- Es hora, llegamos.

Observadora existencia,
pasa la ciudad, huele a caos de múltiples ritmos, miro entre los contaminantes suspendidos y aquellas partículas del desoxigena-miento sutil: la altura de los cerros aledaños choca con la cárcel del autobús, impide conseguir la escucha de aquel rostro desfigurado por el trafago atroz que exige la subsistencia.
En estos días arribo a casa como las aves algún día migradas al sur, tengo en la piel el sabor de otro timing. Sin duda miro con más sorpresa la impaciencia generalizada que agita los corazones desde el subsuelo anaranjado hasta el cielo gris.
-Somos sin duda una furia contenida, una tristeza ahogada y una voraz necesidad de movimiento.
Esta ciudad sucede, sucede como lo hacen fuera el río y la montaña, sucede cotidiana he implacable, sin mayores pretensiones. Sucede como la Orán de Camus que algún día invadió la peste.
Pero aquí no mueren las ratas desgastadas, reventadas por dentro, que pútridas exterminan lo humano desde antes aniquilado por la cotidianeidad… Aquí no queda cabida a la influenza. En cambio, el tiempo laboral se agita perpetuándose en tiempos libres, con el gasto destinado al inevitable y dulce neoliberalismo.
Así es, se despierta y se duerme,
como siempre:
todo está bien.

lunes, 26 de octubre de 2009

Más allá de Xolotl…

PoR LeO BauTisTa


… Y esa noche los muertos se elevaron, fragmentos de si mismos rondaban la miseria y la angustia de un dios desorbitado.

No sería amanecer y la estrella matutina tintineaba cual lagrimas al río, cuando el otro, el subterráneo, aquel de viseras expuestas y putrefacta piel, lanzaba al exterior el pensamiento…
Volvía, abrió sus fauces Mictlantecuhtli y de ahí surgió el esqueleto de nuevo en vida.

A cada paso en su huida se formaba del fuego la carne y de su luz la piel.


…movimiento de seres lumínicos,
desplazados del Mictlán
ascendiendo al infinito…

domingo, 18 de octubre de 2009


PoR LeO BauTisTa


También esto que escribo es una ceremonia,
girar de una palabra que aparece y desaparece en sus giros.
Edifico torres de aire.
OCTAVIO PAZ, “El mono gramático”

Todo tu ser iba hacia algún lado, uno que sólo tu sabías... sin darte cuenta como, ni cuándo -y asimismo sabiéndolo secretamente- te encuentras sin saber dónde estás: pero estas ahí... Desconoces como salir porque a cada paso te pierdes más, aún sabes a dónde vas aunque lentamente lo olvidas. Entonces la luz del cielo podría extinguirse en cualquier momento entre aquellas calles y edificios sin fin...
The world incessant and the mirror lost… Where? I don´t know… I don’t remember the name, my shadow is the answer but i don´t see the buildings… ¡Help!

El rostro de los otros sin rumbo, extraviados todos entre los muros y la plaza desierta…

Hoyos en el asfalto y baches en la oscuridad gris del atardecer nublado… días de frío que sucumben…

Todo tu ser… Iba. Hacia algún lado, uno. ¡Qué solo! Tú sabías. ¡Sin darte!
Anda.
-¡Cuenta como!
-¡Cuando!
Anda.
Asimismo sabiéndolo secretamente te encuentras. Sin saber.
Yendo. -Donde estas, ahí... desconoces.
-Como salir.
Yendo.
¿Por qué a cada paso te pierdes más? ¿Aún sabes a dónde vas aunque lentamente lo olvidas?, ¿y entonces la luz del cielo podría extinguirse en cualquier momento?

... entre aquellas calles y edificios sin fin...hoyos y baches de asfalto.

lunes, 12 de octubre de 2009

Invisible

PoR LeO BauTisTa


Dedicated to my new teacher
and my old friends… all my friends…


Inservible… basura soy en la boca de los otros: de mi ser busco respuesta/
propia
no ajena…

Desecho, roto, mi vida en un vaso de tormenta…
Mis ojos abiertos destilando el tiempo, buscan al otro (quien fui), para devorarlo.

Armo el rompecabezas de los pequeños placeres citadinos,
el café y cigarrillo de las tres de la tarde en una avenida vacía,
la sutil caricia del saludo matutino,
el espacio para ser y estar.

Entre las piezas arrojadas al valle del tiempo, se ausenta la fuerza y la voluntad se confunde.
Invisible el rostro se dibuja a la distancia: se ha perdido el rumbo…

Again and again and again… go, it’s time, the answer is my name…

La caída siete veces y las restantes para volver
…again and again and again… in the last and no time,
the answer
is my name…

But confusing is my present// the answer is my name?

Again and again and again… ¡Save me my Lord!

Mi rostro invisible…
Mi nombre.
¡Save me my Lord!

jueves, 1 de octubre de 2009

... de la serie borrachera...

III. Paula.


PoR LeO BauTisTa


No encuentro la respuesta y deseo sea tu nombre .

Salvaje descubro mi cuerpo vaciado…
Intacto de tu ser, pregunto en la oscuridad del recuerdo
un orgasmo perdido entre el tejido vespertino de una paz ahora
apenas añorada.

Somos lo intangible…
Un encuentro fugaz de mil flores marchitas que andan por las calles desoladas…

Únicamente tu rostro canta la paz que en un suelo nítido
acoge al desconocido viajero para habitarlo con el calor de tu sonrisa.

Reparto mi inhóspita soledad y mi llanto acallado por el trafico incesante del Viaducto.
Cocino una esperanza para encontrar en el espejo mi rostro perdido.

Terminare por estar listo… contigo en mi abrazo eterno: el suspiro de un sueño dubitativo que no sabe si amanecerá… perdurara en tu historia como tu eco en la mía.

Te abrazo entre copa y copa, un beso significa un tatuaje atesorado del olvido.

Soy un bífido en extinción de los otros que no me abrazan, porque no quieren conocerse.
Deleito el silencio con mi recuerdo de tu rostro al bailar.
Veamos en el espejo mi rostro, guía mi angustia en que cayó… hemos caído.

Levántate y ve…

Andemos el camino arado para cosechar la experiencia:
nuestra única forma real de ser lo que somos en un delirio de nosotros mismos…

Levántate y vamos, que hemos caído…

... de la serie borrachera...

II. No tiene nombre.

PoR LeO BauTisTa
Para Cesar Ordaz radiólogo del alma humana.
Yo te conozco cuerpo incesante…
Eres reflejo de mi ser… y no encuentro la respuesta en mi navío.

Como mirando un sueño, te veía insólito, misterioso… Sublime mi deseo se produjo un cisma entre la voz acallada por la noche.

Para que supieras: yo sé.
Te sé en secreto y a la distancia.
Salía el sol y nuestras miradas no encontraban la respuesta.

Fulgurante la luna lloraba la sonrisa de un amor primario.

Eres la sombra de mí ser descubierto en la arena a las tres de la mañana, cuando el viajero busca su faro en un norte aún desconocido.

... de la siere borrachera...

I. Tú
PoR LeO BauTisTa

Dedicado a mi mariposa de azufre.

En realidad es por nosotros mismos por quien sentimos afecto
es a nosotros mismos a quienes amamos.
Muestra el fugo de la belleza, deja que la mariposa se queme en él.
Dichoso el destino del amante en esa llama arder.
SHEIKH MUZAFER; Develación del amor.


De ti no escribo aún…
te miro en silencio desnudo. Quiero ser el último y el primero.

Vivirás enmudecido por mis besos. Ensordecido por mi respiración matutina… No lo sé.
¿Soy el otro?
Te quiero, lo sé.

Quiero. Soy… tu voz a la distancia y mi llanto acallado por los sueños.

Sin tu historia, no sería mi presente: tú.